Cada libro es un gran recuerdo para ella. En realidad, no roba con mal sentido: los encuentra tirados y se los guarda, los salva de la hoguera (los nazis quemaban libros contrarios a sus creencias) o se los coge de una amiga suya que tiene una gran biblioteca.
Me encanta porque me sentí muy identificada; una niña que se junta con niños. Que le pega una paliza a uno de los chicos (bueno, ella fue a dos) cuando era pequeña y que así consigue el respeto de todos. Que se pasa el día jugando al fútbol con los chicos, luego los seguirá a realizar travesuras como robar manzanas. La verdad no podía sentirme más identificada.
Un momento muy emocionante es cuando están bajo tierra, esperando sobrevivir a los misiles enemigos y ella se pone a leer un libro en voz alta, para distraerles. En momentos como ese, siento que la literatura es tan importante para ellos como para mí.
Además, un detalle bastante curioso. El narrador no será otro que la mismísima muerte. Buen narrador desde luego.
mv
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